"m e n o s e s m a s "
¿UN SIGNO DE LOS TIEMPOS?
Los
filósofos se encargan de recordarnos que siempre hay temas para analizar y
discutir entre nosotros. Algunos temas solo son moda y se desvanecen con el
tiempo, otros duran temporadas largas y por ultimo están los que recorren la
historia y están para quedarse a lo largo del tiempo solo que los llaman de
diferentes formas, un ejemplo son los afijos: pre, post, neo, trans, etc. Donde cada uno marca una época, siglo o
temporada. Como son el caso del barroco, gótico y modernidad. Algunos otros
estilos quedan en el aire solo llegando a discusiones y no llegan a aterrizar;
el pop, la nueva era, high tech, la deconstrucción son un ejemplo. Aunque
actualmente ya son más conocidos.
Así
como estas corrientes puede ser el caso del minimalismo. Tanto en arquitectura
como en danza, literatura, pintura, diseño, entre otros. Lo que antes
llamábamos sencillo o austero hoy es conocido como minimalismo. El minimalismo
habla de “alcanzar la máxima expresividad a través de la mínima expresión”. Lo
que ha algunos artistas les ha llamado la atención y se ha convertido en uno de
sus objetivos. “Que lo sencillo impacte” comento el arquitecto suizo Peter
Zumthor. Este arquitecto habla del exceso de ruidos que ha invadido poco a poco
nuestros paisajes.
¿EXPRESION O AUSENCIA?
El
minimalismo habla que la ausencia puede ser la forma más rotunda de presencia,
a veces dejar de hacer algo puede llegar a ser positivo. O simplemente el hecho
de no sumar elementos en vez de eliminarlos.
Donald
Judd decía “Si mi obra es reduccionista es porque no tiene los elementos que la
gente piensa que deberían estar en ella.
Pero tiene otros que me gustan”.
Curiosamente
el Minimalismo nace coincidiendo con la muerte de uno de los arquitectos más
rigurosos de esta tendencia, Mies Van de Rohe. Quien maneja la esencia de la
geometría y la expresividad al máximo con los materiales que utilizaba en sus
obras.
Este arquitecto de Alemania toma como una
opción la sencillez de sus construcciones. Comento al realizar una capilla en
Chicago en 1953: “Elijo una forma intensa más que extensa. Demasiado a menudo
pensamos la arquitectura en términos de espectacularidad. No hay nada
espectacular en esta capilla; pretende ser sencilla; y de hecho es sencilla.
Pero, a pesar de su sencillez, no es primitiva sino noble, y en su pequeño
tamaño radica su grandeza, en realidad monumental. No hubiera construido la
capilla de forma diferente aunque hubiera tenido un millón de dólares.”
Pero
se preguntaran ¿Cómo un arquitecto fue el principal en esta tendencia si
comenzó a su fallecimiento? En realidad la tendencia “minimalismo” nunca
existió, solo unos artistas quedaron etiquetados bajo esa palabra, no era un
grupo ni un movimiento. En los años
sesenta en Estados Unidos fueron llamados bajos distintos nombres, tales como:
Estructuras primarias, objetos específicos, arte ABC, arte negativo,
literalismo, entre otros; todos estos nombres se fueron dando con la aparición
de obras o de exposiciones de este nuevo arte. Hasta que en enero de 1965
apareció un artículo llamado Minimal Art de ahí se bautizó esta tendencia.
Ahora
la siguiente pregunta es ¿Cómo sabían que artistas eran minimalistas? O ¿Qué
tenían en común? La característica de estos artistas era que sus obras de arte
eran abstractas, contenían una geometría elemental, tenían repetición y orden.
Otra
característica en las obras arquitectónicas es que negaban la privacidad de un
espacio, que cualquier usuario que entrara debería ver a primera vista la
presencia del edificio, quiere decir que sería un espacio público más que
privado o inaccesible. ¿Porque? Porque se elimina toda presencia del humano y
prejuicios psicológicos. Un edificio “transparente” contemplar la esencia,
“Nada de ilusiones, nada de alusiones”, sino un espacio puro. De ahí se
redujeron las paredes al color blanco, por ese color puro, es decir, por la
obsesión por la pureza.
No
obstante como la mayoría de las tendencias tienen su origen o algunos de sus
argumentos vienen de Europa. La simetría es una gran “tradición” en Europa y la
mejor forma de que varios elementos se vean ordenados es la simetría, hace un
efecto compositivo y es la forma más fácil y obvia de conseguirlo.
Las ideas de la abstracción buscadas por los
artistas para llegar a una máxima expresividad, necesitaban de los mínimos
medios o elementos, debían deshacerse de ese “sentimentalismo”. De cambiar
el protagonismo de los muebles y el
ornamentos hacia el espacio en sí. En el
siglo XIX eran contadas las casas en las que los muebles y utensilios superaban
los 100 objetos. Antes se hacían y
diseñaban muebles para toda la vida o al menos para largas temporadas; pero
tras la revolución industrial llegaron todo tipo de utensilios para decoración
de casas. Las curvas, hierros forjados del art nouveau pasaron de moda y
llegaron los sillones de cuero de Mies, el acero de la Bauhaus. Lamentablemente
no fueron suplidos si no que se conservaron los muebles antiguos, conservaron
el sentimentalismo por los muebles, esto causo problemas en la circulación de
la casa y en vez del mínimo de elementos se convirtió erróneamente en una casa
llena de utensilios y muebles sin utilizar y se pierde el lujo espacial. Ahí es
cuando llega el momento de parar o desechar lo inservible para el espacio y no
sentir nostalgia por él.
La
reducción de elementos también depende del lugar donde está ubicado el espacio,
ya que cada lugar tiene diferentes climas y tradiciones. El arte es que cada detalle y cada componente
quede reducido hasta su propia esencia “Evitar lo irrelevante para enfatizar lo
importante” ha dicho Pawson. Un ejemplo de la reducción dependiendo de la
ubicación geográfica del espacio es una silla, una silla puede ser esencial
para algunas culturas, pero ¿es esencial para los africanos o japoneses?, la
reducción es amplia y depende la cultura del usuario para ver qué elementos se
pueden reducir.
UNA DIMENSION MORAL DE
SENCILLEZ
Carecer
de bienes es poseer el mundo. Tenemos que recordar que venimos al mundo sin
nada, el exceso empobrece en vez de enriquecer la vida. Solo así se aprecian los detalles de la vida,
sin distracciones ni ruidos; solo tú y la naturaleza, la pureza, la
esencia. Es así como el minimalismo puede ayudar al
usuario a apreciar la vida cotidiana se desase de lo irrelevante y queda lo
importante de la vida cotidiana.
Buda:
“Un hombre lastrado por su bienes es como un barco que hace agua. La única
esperanza de ponerse a salvo es deshacerse de la carga.” De la misma manera sucede
con la arquitectura minimalista.
Finalmente
quisiera mencionar una frase de un maestro del Arquitecto alemán Mies Van de
Rohe “Menos es más”, se tiene que aplaudir el hecho de poder reducir el mínimo
de elementos y poder llegar al máximo de su expresión. Pero siempre y cuando
esta expresión no deba de sacrificar el funcionamiento, es decir hay que
analizar y aprender si podemos reducir el número de elementos, muebles o utensilios
porque si son necesarios para el usuario y se eliminan no se estaría cumpliendo
el objetivo del espacio.


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