domingo, 9 de septiembre de 2012

MINIMALISMOS

"m e n o s   e s   m a s "


¿UN SIGNO DE  LOS TIEMPOS? 

Los filósofos se encargan de recordarnos que siempre hay temas para analizar y discutir entre nosotros. Algunos temas solo son moda y se desvanecen con el tiempo, otros duran temporadas largas y por ultimo están los que recorren la historia y están para quedarse a lo largo del tiempo solo que los llaman de diferentes formas, un ejemplo son los afijos: pre, post, neo, trans, etc.  Donde cada uno marca una época, siglo o temporada. Como son el caso del barroco, gótico y modernidad. Algunos otros estilos quedan en el aire solo llegando a discusiones y no llegan a aterrizar; el pop, la nueva era, high tech, la deconstrucción son un ejemplo. Aunque actualmente ya son más conocidos.
Así como estas corrientes puede ser el caso del minimalismo. Tanto en arquitectura como en danza, literatura, pintura, diseño, entre otros. Lo que antes llamábamos sencillo o austero hoy es conocido como minimalismo. El minimalismo habla de “alcanzar la máxima expresividad a través de la mínima expresión”. Lo que ha algunos artistas les ha llamado la atención y se ha convertido en uno de sus objetivos. “Que lo sencillo impacte” comento el arquitecto suizo Peter Zumthor. Este arquitecto habla del exceso de ruidos que ha invadido poco a poco nuestros paisajes.







¿EXPRESION O AUSENCIA?
El minimalismo habla que la ausencia puede ser la forma más rotunda de presencia, a veces dejar de hacer algo puede llegar a ser positivo. O simplemente el hecho de no sumar elementos en vez de eliminarlos.
Donald Judd decía “Si mi obra es reduccionista es porque no tiene los elementos que la gente  piensa que deberían estar en ella. Pero tiene otros que me gustan”.
Curiosamente el Minimalismo nace coincidiendo con la muerte de uno de los arquitectos más rigurosos de esta tendencia, Mies Van de Rohe. Quien maneja la esencia de la geometría y la expresividad al máximo con los materiales que utilizaba en sus obras.
 Este arquitecto de Alemania toma como una opción la sencillez de sus construcciones. Comento al realizar una capilla en Chicago en 1953: “Elijo una forma intensa más que extensa. Demasiado a menudo pensamos la arquitectura en términos de espectacularidad. No hay nada espectacular en esta capilla; pretende ser sencilla; y de hecho es sencilla. Pero, a pesar de su sencillez, no es primitiva sino noble, y en su pequeño tamaño radica su grandeza, en realidad monumental. No hubiera construido la capilla de forma diferente aunque hubiera tenido un millón de dólares.”
Pero se preguntaran ¿Cómo un arquitecto fue el principal en esta tendencia si comenzó a su fallecimiento? En realidad la tendencia “minimalismo” nunca existió, solo unos artistas quedaron etiquetados bajo esa palabra, no era un grupo ni un movimiento.  En los años sesenta en Estados Unidos fueron llamados bajos distintos nombres, tales como: Estructuras primarias, objetos específicos, arte ABC, arte negativo, literalismo, entre otros; todos estos nombres se fueron dando con la aparición de obras o de exposiciones de este nuevo arte. Hasta que en enero de 1965 apareció un artículo llamado Minimal Art  de ahí se bautizó esta tendencia.
Ahora la siguiente pregunta es ¿Cómo sabían que artistas eran minimalistas? O ¿Qué tenían en común? La característica de estos artistas era que sus obras de arte eran abstractas, contenían una geometría elemental, tenían repetición y orden.
Otra característica en las obras arquitectónicas es que negaban la privacidad de un espacio, que cualquier usuario que entrara debería ver a primera vista la presencia del edificio, quiere decir que sería un espacio público más que privado o inaccesible. ¿Porque? Porque se elimina toda presencia del humano y prejuicios psicológicos. Un edificio “transparente” contemplar la esencia, “Nada de ilusiones, nada de alusiones”, sino un espacio puro. De ahí se redujeron las paredes al color blanco, por ese color puro, es decir, por la obsesión por la pureza.
No obstante como la mayoría de las tendencias tienen su origen o algunos de sus argumentos vienen de Europa. La simetría es una gran “tradición” en Europa y la mejor forma de que varios elementos se vean ordenados es la simetría, hace un efecto compositivo y es la forma más fácil y obvia de conseguirlo.
Las ideas de la abstracción buscadas por los artistas para llegar a una máxima expresividad, necesitaban de los mínimos medios o elementos, debían deshacerse de ese “sentimentalismo”. De cambiar el  protagonismo de los muebles y el ornamentos hacia el espacio en sí.  En el siglo XIX eran contadas las casas en las que los muebles y utensilios superaban los 100 objetos.  Antes se hacían y diseñaban muebles para toda la vida o al menos para largas temporadas; pero tras la revolución industrial llegaron todo tipo de utensilios para decoración de casas. Las curvas, hierros forjados del art nouveau pasaron de moda y llegaron los sillones de cuero de Mies, el acero de la Bauhaus. Lamentablemente no fueron suplidos si no que se conservaron los muebles antiguos, conservaron el sentimentalismo por los muebles, esto causo problemas en la circulación de la casa y en vez del mínimo de elementos se convirtió erróneamente en una casa llena de utensilios y muebles sin utilizar y se pierde el lujo espacial. Ahí es cuando llega el momento de parar o desechar lo inservible para el espacio y no sentir nostalgia por él.
La reducción de elementos también depende del lugar donde está ubicado el espacio, ya que cada lugar tiene diferentes climas y tradiciones.  El arte es que cada detalle y cada componente quede reducido hasta su propia esencia “Evitar lo irrelevante para enfatizar lo importante” ha dicho Pawson. Un ejemplo de la reducción dependiendo de la ubicación geográfica del espacio es una silla, una silla puede ser esencial para algunas culturas, pero ¿es esencial para los africanos o japoneses?, la reducción es amplia y depende la cultura del usuario para ver qué elementos se pueden reducir.


UNA DIMENSION MORAL DE SENCILLEZ
Carecer de bienes es poseer el mundo. Tenemos que recordar que venimos al mundo sin nada, el exceso empobrece en vez de enriquecer la vida.  Solo así se aprecian los detalles de la vida, sin distracciones ni ruidos; solo tú y la naturaleza, la pureza, la esencia.  Es  así como el minimalismo puede ayudar al usuario a apreciar la vida cotidiana se desase de lo irrelevante y queda lo importante de la vida cotidiana.
Buda: “Un hombre lastrado por su bienes es como un barco que hace agua. La única esperanza de ponerse a salvo es deshacerse de la carga.” De la misma manera sucede con la arquitectura minimalista.
Finalmente quisiera mencionar una frase de un maestro del Arquitecto alemán Mies Van de Rohe “Menos es más”, se tiene que aplaudir el hecho de poder reducir el mínimo de elementos y poder llegar al máximo de su expresión. Pero siempre y cuando esta expresión no deba de sacrificar el funcionamiento, es decir hay que analizar y aprender si podemos reducir el número de elementos, muebles o utensilios porque si son necesarios para el usuario y se eliminan no se estaría cumpliendo el objetivo del espacio.

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